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martes, 7 de septiembre de 2010

Manifiesto de la Asamblea Nacional de los Jóvenes de las Organizaciones CLOC-Ecuador

En el marco de la preparación del V congreso de la CLOC y la III Asamblea Latinoamericana de Jóvenes, los días 3 y 4 de septiembre de 2010 en la ciudad de Quito, reunidos en pre-asamblea de los Jóvenes de las Organizaciones CLOC-Ecuador, luego de haber debatido los temas: análisis de la coyuntura política organizativa, memoria histórica, comunicación social, popular y alternativa, soberanía territorial en América Latina, la influencia de las bases militares en los países hermanos, derechos humanos y colectivos de los jóvenes y la importancia de la equidad de género.

Manifestamos

- Que ante la discriminación permanente hacia los jóvenes en brindar oportunidades dentro de los espacios de participación. exigimos que sean reconocidas nuestras ideas, propuestas y opiniones.

- Que haya renovación en las dirigencias históricas y brindar oportunidad para que los jóvenes se incluyan en la toma de decisiones y,

- Ante la carencia de empleo para jóvenes, planteamos seamos tomados en cuenta sin la exigencia de la experiencia laboral, se reconozca y se incentive el trabajo voluntario de líderes y lideresas jóvenes.

- Frente a la migración del campo a la ciudad, y a otros países, manifestamos que se garantice económicamente el retorno al campo fomentando el acceso a créditos, a la tierra y a los emprendimientos productivos; permitiéndonos avanzar en la lucha y la aplicación de la soberanía alimentaria, somos los jóvenes los que damos fuerza a una verdadera revolución agraria integral, esto creara mayor interés de los jóvenes para ser parte de las organizaciones sociales.

- Demandamos y exigimos que nuestros derechos literalmente escritos en la constitución, se trasformen en acciones concretas y que la constitución de los países en donde se reconoce el buen vivir, “sumak kawsay” sea puesta en práctica y comprendan que para los jóvenes el buen vivir es ser respetados y valorados en todos sus aspectos como seres humanos.

- Tener acceso a la tierra, agua, semillas, valorando nuestras propias prácticas ancestrales, en armonía con nuestra pacha mama, priorizando la producción campesina, e indígena, que deben ser materializados y concretados a través de la lucha y movilización popular.

- Entendemos que el reto ahora es fortalecernos como actores sociales para incidir en la construcción de nuevas formas de relación en la sociedad, pero también en la constitución de políticas y programas que permitan afianzar este proceso de cambio para el país y el continente, que beneficie a los sectores menos favorecidos como los campesinos y campesinas.

- Demandamos una estructura de las organizaciones sociales de la CLOC que facilite la participación de los jóvenes con voz, voto y decisión, y que exista un representante por país y no por región.

- Ser parte activa dentro de los diferentes espacios públicos permitiéndonos así ejercer el derecho a la participación ciudadana.

- Exigimos desde los gobiernos locales la creación de políticas públicas y espacios, que sea como un derecho propio de los de los jóvenes, niños, niñas y adolescentes.

- Conocedores de que los medios de comunicación son un espacio de poder y que los grupos poderosos tienen influencia en ellos. Exigimos la participación activa en los espacios comunicacionales, ser veedores y participes del uso de estos medios y contar con los medios de comunicación alternativa desde nuestros propios escenarios como jóvenes.

- Demandamos los jóvenes, aun que, pensemos diferente y no tengamos experiencia, nos escuchen y valoren nuestras opiniones. Respeten nuestro derecho al acceso a la información veraz en todo nivel.

Por la visibilización de los jóvenes del continente, reivindicando nuestros derechos y ratificando nuestros compromisos.

JUVENTUD, LUCHANDO POR EL CAMBIO DE UN PAIS JUSTO Y SOLIDARIO

WAMBRAKUNA TANDARISHPA

MAMALLAKTA ALLI KUNATA

WIÑAYCHINKAPAK TUKUY

SHUNKUAN WANKURISHUN

domingo, 15 de agosto de 2010

“Sin feminismo no hay socialismo”



Sandra Trafilaf / CLOC-VC-Chile
Dirigentas de organizaciones campesinas y de agrupaciones feministas de América Latina, se dieron cita en el marco del IV Foro Social Américas (FSA) en Asunción, Paraguay, en un conversatorio que intenta acercar distintas visiones sobre la liberación de las mujeres para construir una propuesta de sociedad anticapitalista y antipatriarcal, un proyecto socialista que sea emancipador, incorporando las distintas identidades.
El conversatorio “Taller sobre feminismo y socialismo”, tuvo como panelistas a las representantes de la Coordinadora Nacional de Mujeres Rurales e Indígenas (CONAMURI) de Paraguay, Fridas de Paraguay, Pañuelos en Rebeldía de Argentina, la Marcha Mundial de Mujeres (MMM) Brasil y la Asociación Nacional de Mujeres Rurales e Indígenas (ANAMURI) de Chile.
La presidenta de Conamuri, Magui Balbuena fue la encargada de abrir el panel, poniendo en el centro de su propuesta, que sin feminismo no puede haber socialismo, señalando “este tema no puede estar ausente de los grandes lineamientos políticos y debe ser encarado por los dos sexos, es impensable que un movimiento avance si no incorpora en todos los programas de las organizaciones sociales, el tema de la mujer y sus problemáticas específicas, feminismo y socialismo no son cosas aisladas”.
Durante el conversatorio, varias integrantes de organizaciones de El Salvador, Honduras, Guatemala, Estados Unidos y Chile, plantearon el tema de avanzar también en profundizar el debate al interior de los movimientos sociales, para ir conquistando pequeñas luchas en el cambio del pensamiento patriarcal que impera internamente en las organizaciones. Al respecto, se ha dado a conocer las dificultades que han tenido las mujeres en los distintos procesos de resistencia, para ser parte visibles en las distintas luchas que se han librado en el continente.
Además, las mujeres de organizaciones campesinas, han interpelado a las feministas, a realizar una profunda reflexión sobre cómo aunar las luchas por la emancipación de las mujeres, con las luchas y las demandas de los pueblos, para dar un mayor impulso a la reflexión de la nueva sociedad que queremos las mujeres.
Por otro lado, las feministas señalan que según la experiencia vivida en los socialismos reales, surge la necesidad de señalar, dentro de este socialismo que se quiere, que éste no sólo sea anticapitalista, sino también antipatriarcal, que incluya otras miradas y otras identidades, pues uno de los efectos más graves del patriarcado, que se debe combatir a diario, es la violencia de todo tipo sobre la mujer.
La separación que se hace entre feminismo y socialismo, es un debate que ha comenzado a repensar cómo unificar estas propuestas, por ello, las asistentes al conversatorio, valoran como altamente positivo el encuentro entre las campesinas y las feministas, como un gran avance en construir propuestas para un proyecto revolucionario socialista, que contemple un modelo de relaciones distintas, igualitarias y equitativas.

Dirigente ecuatoriano reflexiona sobre Reforma Agraria, Soberanía Alimentaria y Territorio


Viviana Rojas Flores /CLOC

“La tierra es para nosotros vida, la tierra es un ser vivo, tiene corazón es sagrada”

Un nuevo espacio de diálogo, discusión y análisis se inició el pasado 11 de agosto, cuando se inauguró el IV Foro Social Américas (FSA) en Asunción, espacio en el cual se han convocado diversos movimientos y organizaciones sociales del continente para abordar temas como la Soberanía Alimentaria, Reforma Agraria y el Territorio.

“Creemos que es un espacio para reconstituir un debate ideológico y político, en torno a los temas que nos incumben a los campesinos y campesinas a nivel continental, es urgente y necesario que toda la gente tome conciencia de los problemas que nos están afectando, es indispensable sumar a más personas a esta lucha”, dijo Luis Andrango, delegado de la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo y Vía Campesina.

Luis Andrango, un joven líder indígena, y actual presidente de la Confederación Nacional de Organizaciones Campesinas, Indígenas y Negras del Ecuador (FENOCIN), participó en unos de los paneles más importantes sobre Reforma Agraria, Soberanía Alimentaria y Territorio, donde destacó como principal mensaje político dos modelos agrarios en disputa: por un lado, el modelo agro exportador que busca dejar la Agricultura en manos del capital, las transnacionales y el mercado, como parte de una ofensiva del capitalismo en el campo, donde las empresas transnacionales buscar apropiarse de nuestros factores de producción (tierra, biodiversidad, semillas, agua) y por otro lado, el modelo campesino que busca un Agricultura en manos de los y las trabajadoras del campo, para la producción de alimentos en armonía con la Pachamama. “Para nosotros la opción es el modelo campesino de la agroecología que prioriza la vida, la alimentación, la salud y sobretodo mejores condiciones de vida para el campesinado, no podemos seguir envenenando a las gente con tantos químicos, no podemos seguir matando a la madre tierra”, dijo.

Destacó como otra conclusión, que no basta con tener políticas públicas, con construir leyes de Soberanía Alimentaria, como en el caso de Ecuador, pasa sobre todo por organizarse, por fomentar el diálogo entre el campo y ciudad, por tomar conciencia sobre cómo nos ataca la industria alimenticia, pero enfáticamente afirmó que tiene que ver con un problema estructural y un modelo perverso llamado capitalismo. No es posible una Soberanía Alimentaria, ni una Reforma Agraria, sino se democratizan los medios de producción como la tierra, el agua, los créditos y la formación. En cuanto a la Reforma Agraria indicó, que es necesario trabajar por un renacer de la Reforma Agraria incorporando lo cotidiano, lo afectivo, las diversas cosmovisiones, incorporando elementos como la semillas, la agroecología campesina, el agua, la defensa del territorio para mejorar el enfoque de desarrollo rural utilizado hasta ahora. Asimismo, mencionó que el territorio no se circunscribe a la tierra, incluye a elementos fundamentales para la vida como el agua, el bosque, la biodiversidad, los bienes naturales, es decir, los medios vivos y espirituales, la gente y sobre todo, el saber colectivo acumulado que relaciona todo lo que existe.

En este contexto, el dirigente ecuatoriano afirmó que hace falta mayor movilización popular, para ejercer presión sobre quienes toman las decisiones en el mundo, además resaltó que otro punto importante, es el relacionamiento de movimientos entre sí. En este contexto, aplaudió las iniciativas de las organizaciones como Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo (CLOC) y Vía Campesina (VC) que han desarrollado propuestas alternativas de cambio.

Campamento sudamericano de la CLOC - Vía Campesina discute cambio climático

Cristiane Passos/CPT/ CLOC-Vía Campesina Brasil

En la tarde del día 13 de agosto, las mujeres y hombres de la Vía Campesina discutieron el rumbo de la agricultura y producción de alimentos en el nuevo escenario climático que se consolida en el mundo. “Si el clima cambia completamente, será muy difícil mantener una agricultura en el mundo. Más que impedir, necesitamos revertir los efectos del cambio climático”, enfatizó Camila Montecinos, de la organización GRAIN de Chile. Según ella, la Vía Campesina tiene la tarea de impedir el cambio climático. Las campesinas y campesinos de todo el mundo serán los agentes transformadores y responsables, a través de su agricultura, por impedir la continuidad de ese proceso. Los latifundistas, las grandes empresas y las grandes industrias, son los grandes responsables por la emisión de gases contaminantes en la atmósfera, por la transformación de los vientos y lluvias y con el uso indiscriminado de herbicidas que envenenan nuestros suelos y aguas.

Además, esa agricultura a gran escala prioriza la exportación, haciendo que los alimentos viajen por el mundo. Para ese viaje es necesario gasto de petróleo al transportar el alimento y de energía para mantenerlo refrigerado, al igual que los gastos que implican los envases que después del consumo, irán a contaminar el medio ambiente. Como las ciudades, los estados y los países, no consumen solamente lo que es producido en sus regiones, el impacto de todo ese camino necesario para que lo alimento llegue a la mesa de las personas, es inmenso. Todo ese sistema de industrialización causa más de la mitad de la contaminación responsable por los cambios climáticos. Así, según Camila, la Vía Campera considera que esos cambios en el clima son ocasionadas por el actual modelo de producción y consumo en el mundo.

En cambio, el proceso de producción desarrollado por la agricultura familiar proporciona un impacto mucho menor al medio ambiente. En esa cultura no son utilizados aditivos químicos, se usa materias orgánicas para adobar el suelo, que a más de preservarlo, produce un alimento más saludable. Asimismo, el alimento puede ser vendido directamente al consumidor, ayudando al medio ambiente, pues disminuye el trayecto del alimento hasta la mesa y todavía, menos energia, pues se podrá consumir el alimento fresco.

Los campesinos y campesinas suman cerca de 95% de la población rural en el mundo, pero posee sólo 1/5 del área rural mundial, mismo produciendo más de la mitad de los alimentos consumidos por la población. “La defensa de la agricultura campesina e indígena no es sólo un derecho, pero una necesidad para el futuro de la humanidad. Seguimos adelante con nuestra lucha”, finalizó Camila.

Modelo de consumo impuesto por el capitalismo destruye el planeta

Diego Montón, del Movimiento Nacional Campino Indígena de Argentina (MNCI), dio continuidad a las discusiones llamando la atención de los participantes señalando que la matriz de consumo a la que la sociedad es inducida por las transnacionales, consume más energía y materias primas que el planeta consigue producir o reciclar. El país que, sin duda, lidera ese modelo es Estados Unidos de América, cuyo consumo exagerado está dejando el planeta enfermo.

Los campesinos, a su vez, poseen una sabiduría ancestral para producir de manera saludable y con menos impacto al medio ambiente. “Tenemos todo un antecedente de años y años, de generaciones y generaciones, de producción de alimentos de conformidad con la naturaleza”, resaltó Diego. Este modelo capitalista vigente está poniendo en peligro la humanidad y las generaciones futuras.

De acuerdo con Montón, el capitalismo intenta eximirse de su responsabilidad frente a la destrucción del medio ambiente, con falsas soluciones armónicas con la naturaleza. Una de ellas son los agrocombustibles. Sin embargo, no hay ningún sentido en ellos, debido a que para producir caña de azúcar, soya, y demás fuentes energéticas, se utiliza combustible fósil, aditivos químicos y otros elementos que contribuyen para la contaminación y destrucción del medio ambiente.

Para la Vía Campesina un punto central es fortalecer la lucha a partir de los territorios, y tener claro los enemigos contra los cuales debemos luchar, como las transnacionales. Un otro punto por el cual es necesario luchar, es la idea de que la tierra, el agua, los bienes naturales no son mercancías. Además, es necesario seguir trabajando y desarrollando la agroecología, sumando a ella los conocimientos ancestrales de producción, acumulados por nuestros pueblos. Es necesario seguir en la lucha por la reforma agraria y para que los gobiernos impulsen la producción agrícola familiar, a través de recursos federales para quien la desarrolla.

Para Diego hay que, también, fortalecer las alianzas entre los movimientos sociales, pero no sólo entre los movimientos campesinos, pero con los movimientos y organizaciones urbanas. “Los problemas que estamos discutiendo, como la escasez de alimentos y la destrucción del medio ambiente irá a alcanzar y perjudicar a todos y todas, seamos urbanos o rurales”, completó él.